Trastorno Límite de la Personalidad: Terapia de grupo

Trastorno Límite de la Personalidad: Terapia de grupo

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) se define como un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la auto-imagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta o adolescencia y se da en diversos contextos.

Para diagnosticar el TLP, el profesional de la salud mental tendrá que observar en el paciente la presencia de 5 de los 9 ítems que se describen a continuación, debiendo ser requisitos indispensables que dichas características sean de larga duración (la persona lleva años padeciéndolas), persistentes e intensas, y generadoras de una importante interferencia en la calidad de vida de la persona:

1.- Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginario.

2.- Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.

3.- Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable.

4.- Impulsividad en al menos dos áreas que son potencialmente dañinas para sí mismo (ej. gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida, cleptomanía…)

5.- Comportamientos intensos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de automutilación.

6.- Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (ej. episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y raras veces unos días).

7.- Sentimientos crónicos de vacío.

8.- Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (ej., muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

9.- Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

En los últimos años ha crecido considerablemente el interés por este trastorno entre los profesionales de la salud mental, apareciendo diversas propuestas de tratamiento que arrojan resultados esperanzadores.

En la Unidad de TLP de Centro Limis ofrecemos un tratamiento especializado basado en la Terapia Dialéctica Conductual. Una parte esencial de dicho tratamiento se lleva a cabo en formato grupal, donde se imparten, en un programa estructurado, las habilidades que los pacientes han de adquirir. Así, los pacientes aprenden habilidades de regulación emocional, habilidades de atención plena, habilidades de tolerancia al malestar y habilidades de eficacia interpersonal.

Según los pacientes de nuestra unidad, los aspectos más positivos de la terapia de grupo son éstos:

  • El saber que hay personas que se sienten igual que tú, con situaciones iguales o parecidas.
  • El apoyo del grupo cuando cuentas tus problemas.
  • El refuerzo que el grupo da cuando vas avanzando.
  • El poder hablar abiertamente de los problemas sin ser juzgado.
  • Sentirse escuchado.
  • Motivan y animan para practicar las habilidades.
  • Poder ser tú mismo y expresar todo lo que sientes.
  • Cuando estás de bajón, el salir de la sesión reforzado por la ayuda de los compañeros.
  • El aprendizaje de habilidades para mejorar día a día.
  • Recibir afecto, apoyo y motivación.
  • Aprender de las experiencias de los demás y de sus manera de gestionarlas.
  • Sentirse comprendido.

 

Si al leer este artículo te has sentido identificado con los síntomas, o si piensas que un familiar o ser querido puede estar padeciendo un TLP, es muy importante acudir a un profesional especializado para que se realice una evaluación completa y no caer en los “auto-diagnósticos”.

Por Vanessa González.



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